sábado, 16 de abril de 2016

Liberalismo económico

Las nuevas ideas del siglo XVIII: el liberalismo económico
1. Lean el siguiente texto de Adam Smith, economista escocés del siglo XVIII.
 Cada individuo en particular pone todo su cuidado en buscar el medio más oportuno de emplear con mayor ventaja el capital del que puede disponer. Lo que desde luego se propone es su propio interés, no el de la sociedad en común: pero estos mismos esfuerzos hacia su propia ventaja le inclinan a preferir, sin premeditación suya, el empleo más útil a la sociedad como tal. [...].
Como cualquier individuo pone todo su empeño en emplear su capital en sostener la industria doméstica, y dirigirla a la consecución del producto que rinde más valor, resulta que cada uno de ellos colabora de una manera necesaria en la obtención del ingreso anual máximo para la sociedad. Ninguno se propone, por lo general, promover el interés público, ni sabe hasta qué punto lo promueve. Cuando prefiere la actividad económica de su país a la extranjera, únicamente considera su seguridad, y cuando dirige la primera de tal forma que su producto represente el mayor valor posible, sólo piensa en su ganancia propia; pero en este como en muchos otros casos, es conducido por una mano invisible a promover un fin que no entraba en sus intenciones. Mas no implica mal alguno para la sociedad que tal fin no entre a formar parte de sus propósitos, pues al perseguir su propio interés, promueve sus designios. No son muchas las cosas buenas que vemos ejecutadas por aquellos que dicen obrar solamente por el bien público, porque es necesario para obrar en realidad por este solo fin un patriotismo del que se darán en el mundo muy pocos ejemplares. (...).
(Adam Smith, Investigaciones sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones, 1776. Fragmento.)

2. A partir de la lectura del texto:
2.1. Subrayar en el texto los conceptos clave y buscar en el diccionario las palabras cuyo significado desconozcas
2.2. ¿Cómo es según Smith la naturaleza humana respecto de los bienes materiales?
2.3. ¿Cuál es la relación entre interés individual e interés social?
2.4. Smith utilizó la noción de “mano invisible” para referirse a las relaciones económicas y sociales que conforman el mercado. Es decir, Smith suponía que ni el Estado ni los actores sociales podían intervenir ni controlar el mercado. ¿Están, o no, de acuerdo con esta idea? ¿Por qué? 

miércoles, 13 de abril de 2016

CONTRATO PEDAGÓGICO

 Colegio de la UNLPam
Historia, Cuarto año

Contrato pedagógico
Mediante el siguiente contrato pedagógico se establecen y definen pautas y compromisos de docentes y estudiantes

Pautas básicas:
ü Se llevarán a cabo cuestionarios verificadores de los temas desarrollados en cada clase
ü En caso de inasistencia a clase o a las evaluaciones se pautarán nuevas instancias de verificación
ü Se efectuará la revisión de carpetas y se solicitará la entrega de trabajos realizados 


 El docente se compromete a:
ü Exponer, explicar, repasar y ejercitar los temas incluidos en la planificación
ü Corregir evaluaciones y trabajos prácticos dentro de los diez días de haberlos recibido
ü Recibir inquietudes y evacuar todas las dudas que se  presenten
ü Acompañar a los alumnos que presenten dificultades
ü Informar a los tutores sobre cualquier situación a través de comunicados o entrevistas

El estudiante se compromete a:
ü Traer a clase todo el material necesario para el trabajo, mantenerlo ordenado y al día
ü Efectuar y entregar en tiempo y forma las tareas indicadas para la clase y el hogar
ü Revisar diariamente los temas desarrollados
ü Informar al docente de cualquier situación que impida cumplir con lo acordado
ü Usar la agenda para la organización eficiente del tiempo
ü Alternar los grupos para facilitar la integración
ü Valorar el trabajo propio y el de los compañeros
ü Utilizar correctamente vocabulario específico
ü Asumir responsabilidad en el trabajo individual y grupal

viernes, 1 de abril de 2016

Absolutismo, concepto

Historia: Conceptos clave de la Modernidad
El absolutismo puede definirse como un sistema de  gobierno en el cual el poder reside en una única persona que manda sin rendir cuentas a un parlamento o la sociedad en general. El absolutismo fue muy usual desde el siglo XVI hasta la primera mitad del XIX, cuando diversas revoluciones lo derrocaron. El concepto hace referencia a las monarquías absolutas que gobernaron Europa entre los siglos XVI al XVIII. Los orígenes del absolutismo tienen lugar en Francia, donde se desarrolló la teoría del derecho divino del poder real. Esta postura supone que ciertas personas han sido elegidas por Dios para ejercer el gobierno.
Bajo esta forma de gobierno, el rey es la ley, ya que es quien decide qué cosas y cómo pueden hacerse. Las leyes son dictadas de acuerdo a sus intereses y a los de la nobleza, que aconseja al rey aunque éste siempre tome la última decisión. Por lo general, el rey absolutista mantiene un trato paternal con el pueblo, aunque muestra su despotismo cada vez que es necesario. El rey absolutista ocupa su trono de manera vitalicia. El poder es hereditario: cuando muere el rey, su hijo ocupa su lugar.
Más allá de que el poder se centralice en una única persona, el régimen absolutista cuenta con burócratas y funcionarios públicos que se encargan del correcto funcionamiento del sistema, embajadores y delegados que firman tratados comerciales y de guerra con otras regiones y un ejército que mantiene el orden.
Existe una frase que se ha hecho sumamente famosa y que define claramente este concepto. Dice “El Estado soy yo” y se le ha adjudicado a Luis XIV de Francia quien estaba tranquilo en su trono pues sabía que no existían límites jurídicos ni de ninguna otra índole que se interpusieran entre sus ideas y la práctica de las mismas.
Luis XIV de Francia